miércoles, 28 de enero de 2015

SOBRE LA ESCRITURA ACADÉMICA EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR DE HOY





La escritura académica es una arista de la alfabetización que implica el dominio de un tipo de lengua escrita legítima: sus formas, sus prácticas, sus recursos expresivos, seleccionados y elocuentes. Su función está directamente ligada con la producción y certificación del conocimiento académico.



Es parte inseparable de las prácticas culturales y de las identidades sociales de comunidades discursivas particulares (los académicos), a las que los estudiantes aún no pertenecen y a las que muchos de ellos no esperan pertenecer (pues su expectativa es la docencia, no la investigación), o a las que se les negará el acceso, justo por sus dificultades con las prácticas discursivas académicas.

Problema: ¿Qué es, qué representa y cómo se asume la escritura académica en las diferentes disciplinas?


Breve descripción del contenido
Algo que generalmente se pierde de vista -especialmente por los académicos más exigentes, en cuestión de reglas y convenciones de escritura- es que el acceso a las formas académicas de la lengua hablada y escrita es fundamental para los “sin voz”. En efecto, estas formas representan un poder expresivo capaz de apoyarlos no sólo para su éxito escolar sino para que puedan ejercer una ciudadanía plena, con voz propia, en situaciones públicas. Apropiarse de la escritura académica es una condición para expresar la verdad de uno mismo, construir (o deconstruir) el ser individual o colectivo, defender o cuestionar ideas, y lograr la entrada en espacios sociales e institucionales en gran parte controlados por quienes ejercen un poder normativo sobre la lengua, como los cuerpos docentes o los comités editoriales.

No hay comentarios:

Publicar un comentario